En la necrópolis de época visigoda de Plataforma de Peñarrubia se documentaron restos óseos y jarras o fragmentos cerámicos sobre la cubierta de algunas sepulturas.

Sin disposición alguna, los huesos se disponen o sobre la misma cubierta o por encima, sólo algunos centímetros, una vez totalmente enterrada la estructura sepulcral. La relación con los ocupantes de la sepultura que le sirve de base es innegable, por cuanto los restos cerámicos que le sirve de ajuar pertenecen a la pieza que se localiza en el interior de la tumba, rota y fragmentada.
Esta circunstancia se ha interpretado en relación a la nueva situación que surge tras el III Concilio de Toledo de mediados del siglo VI, en la conversión de Recadero al catolicismo.
El pase de las fotografias en: http://www.youtube.com/watch?v=gzZsp63nv5c
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